Ayer, 3 de febrero de 2009, puede considerarse como una constatación más de la “degeneración del ser humano” y su caída frenética “cuesta abajo, de culo y sin frenos”, que deciamos cuando yo era joven (así como hace más de 30 años). Muchos media se hicieron eco de la GRAN noticia: por fín trasladan a Eluana a una clínica para que le retiren la sonda con la que la alimentan y mantienen viva.
Es evidente que esta noticia suscita muchas y diversas reflexiones, pero quiero incidir en una muy concreta. Los media se arrogan el poder de crear, alimentar y abonar actitudes CATOLICOFÓBICAS (por no decir CRISTIANOFÓBICAS, ANTISEMITAS o JUDEOFÓBICAS, para seguir con esta moda eufemística que nos invade con sus -fobias) y con ello infectan, de forma colateral, otra actitud, la eutanasia-filia. El ejemplo que utilizaré lo leí en el peródico digital ELPAIS.COM.
Para todos aquellos que apoyan la eutanasia y el asesinato de esta muchacha tengo unas cuantas preguntas:
1. ¿por qué hay que curar a una persona que ha ingerido sedantes en exceso para suicidarse? ¿no se debería permitir que muriera, pues ese es su deseo? ¿por qué devolverla a la vida de la que quiere escapar?
2. Si una persona muy importante (da igual quién sea) para tí recibe el diagnóstico de cáncer de hígado con metástasis, ¿te plantearías hacerlo un trasplante de hígado? ¿le dirías al médico que no hiciera nada más?
3. Y ¿qué ocurre con una persona que padece anorexia? ¿sería lícito dejar que muriera sin obligarla a comer?
4. ¿qué tiene que ver todo lo anterior con ser creyente o no? ¿y por qué solo se habla del dios de los católicos?
Quienes realmente son ateos, respetan a los creyentes, crean en el dios o dioses que sean. Pero quienes odian a los católicos, lo expresan con opiniones como las vertidas aquí, son intolerantes con las creencias de los demás.
Estamos confundiendo nuestra vida privada con la vida de los demás. Y si somos intolerantes con los católicos, es porque somos intolerantes aunque alardeemos de respetuosos, tolerantes, defensores de la libertad de credo, …
¿Cuántos de quienes habéis escrito aquí opiniones hirientes contra los creyentes católicos tenéis en casa una estatua de Buda? ¿Y cuántos hacéis meditación zen? ¿y cuántos conocéis el budismo, de verdad?
Mucho hablar de ser progres, y socialistas; pero en el fondo, mucha ignorancia (no desconocimiento, sino ignorancia, que es peor) atrevida.

